Essi

La envasadora más rápida del mundo

En Girón, Santander, opera la empresa que desarrolló la envasadora más rápida del mundo, una máquina que ha permitido a compañías líderes del sector lácteo optimizar sus procesos.

“La Empresa de Soluciones, Servicios e Innovación (Essi), que abrió sus puertas hace 30 años, hoy es considerada como una de las organizaciones más innovadoras por sus revolucionarios desarrollos tecnológicos.

Si bien la compañía también ha ofrecido soluciones para el sector de energía, hoy en día cuenta con un portafolio más amplio, en el que destaca la fabricación de maquinaria aséptica para envasar productos lácteos, un mercado en el que ha logrado consolidarse hasta el punto de ser considerada la “envasadora más rápida del mundo”.

La organización cuenta con clientes en 15 países, entre los que destacan La Serenísima, en Argentina; Grupo Lala y Grupo AGA, en México; Gloria, en Perú y Ecuador, o Alpina y Alquería, en Colombia. Y estos son solo algunos de los principales jugadores del sector de lácteos y derivados en la región.

Para La Serenísima, por ejemplo, Rafael Briñez, gerente de Innovación y Desarrollo de Essi, explica que fabricaron “una máquina especial con desarrollos en sellado y en mordazas, que lo que hace es que sea una máquina de tres cabezales que puede envasar 12.000 litros por hora, mientras que el promedio del mercado es de 3.000 litros por hora. Esta también tuvo un desarrollo en la bobina que le permite operar con un megarrollo que puede durar entre 15 y 16 horas, el doble frente a otras envasadoras. Estas condiciones la llevaron a ser la máquina más rápida del mundo”.

A pesar de este logro, Essi mantiene su espíritu innovador, por eso sigue trabajando en mejorar sus equipos para llevarlos a la industria 4.0.

“Actualmente, todos nuestros equipos los podemos gestionar desde aquí en Girón de manera remota y estamos enfocando los esfuerzos para que las máquinas sean más eficientes a través de la autogestión, para que tengan un proceso de autoaprendizaje y que cada vez dependan menos del error humano”, indica Briñez.

Con la firme visión de que el mundo está cambiando, Essi camina con rumbo a la economía del conocimiento, basada en el desarrollo de nuevas soluciones, lo que les permitirá fabricar máquinas que sean cada vez más eficientes, competitivas, digitales y que al mismo tiempo tengan una baja huella de carbono.

Rafael Briñez, gerente de Innovación y Desarrollo de Essi.

Columna de opinión

«Los desafíos que trae consigo la idea de innovar son directamente proporcionales a la necesidad que tienen las organizaciones de hacerlo.
Un mundo globalizado, una economía inestable con alta incertidumbre, culturas de consumo altamente cambiantes, nuevos modelos de negocio disruptivos, entre otros aspectos, hacen que las empresas estén obligadas cada vez más a enfocarse en encontrar formas de dinamizar su cultura, su estructura, sus procesos y sus productos.
Otra razón importante para pensar en la innovación es la sociedad.
Cada día se habla más acerca de organizaciones conscientes y con alto sentido de responsabilidad social empresarial. Ellas deben ocuparse con cómo impactar los problemas y retos actuales del mundo, encontrando allí un océano de oportunidades de negocio rentables e inadvertidas para la mayoría de las empresas que aún no han logrado diseminar la cultura de la innovación en sus procesos organizacionales.
A medida que las compañías crecen, su proceso de toma de decisiones se ralentiza, generando un riesgo inminente de dirigirse hacia una obsolescencia en términos de competitividad.
Es pensar en innovación lo que de manera directa permite a las organizaciones encontrar la forma de fortalecer sus capacidades de prospección y, de esta manera, anticiparse a los cambios del mercado, logrando dar las respuestas adecuadas y en el tiempo requerido».